El gobierno investiga las concesiones del Hipódromo de Palermo

Una nueva polémica encierra al mundo de las carreras de caballos en Argentina. Uno de los escenarios emblemáticos de este deporte, el Hipódromo de Palermo, se encuentra bajo la lupa de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE). Este organismo, encargado de estudiar y analizar las condiciones de otorgamiento y el cumplimiento de las concesiones por parte de los privados en terrenos del Estado, estaría revisando los contratos de unos 30 mil metros cuadrados de terrenos ubicados en el Hipódromo.

Si bien estos diez espacios cuestionados

no están a cargo de la empresa controlante del Hipódromo de Palermo, Hipódromo Argentino S.A., se trata de sectores aledaños al tradicional centro del turf porteño. Entre los cuestionamientos de la agencia, pueden citarse: la existencia de plazos excesivos de duración para los convenios, y los bajos valores del canon fijado para la concesión. Uno de los ejemplos más mencionados ha sido el de Tattersall, un pomposo espacio para la realización de lujosos eventos y convenciones, ubicado sobre la Avenida Libertador. El alquiler que se estableció por convenio con Lotería Nacional en el año 1994, determinaba un pago anual al Estado de solo 10 mil pesos (equivalentes a 10 mil dólares en ese entonces), a ser revisado en lapsos de tres años, pese a lo cual nunca fue modificado.

Sin embargo, los ridículos valores del canon no fueron los únicos problemas encontrados por los organismos de control. Aunque los montos mencionados resultan irrisorios para las empresas concesionarias, que llevan adelante espectáculos de elevada recaudación, muchas de ellas adeudan meses e incluso años de pagos a los entes recaudadores. Es por este motivo, que algunos de estas compañías se encuentran actualmente en litigio, y en ciertos casos, ya se han dictado las órdenes de desalojo correspondientes para que se vacíen los predios y se celebren nuevas concesiones.