Consejos para montar por primera vez

La experiencia de montar un caballo puede ser tanto emocionante como traumática según la preparación, conocimientos y expectativas que tengamos al hacerlo. En todo caso, al montar un caballo o cualquier otro animal vivo por primera vez, hay que tener cierta información y sobre todo una buena dosis de paciencia.

Una vez que se supera la fase de nervios, el montar caballo puede convertirse en una actividad realmente relajante, rejuvenecedora y hasta terapéutica. Incluso hay estudios que han revelado que este deporte o hobby conlleva beneficios en los procesos cognitivo y psicológico.

1- Acercamiento al caballo

Evite montar el caballo de manera brusca y sorpresiva. Acérquese a él por la parte frontal pero no de forma lineal sino a su alrededor. La idea de esto es que el caballo anticipe su movimiento y no sea sorpresivo. Acarícielo antes de montarlo para iniciar una relación con el animal, pero evite establecer contacto visual directo.

2- Montando al caballo

Al momento de montarse hágalo por el lado izquierdo del caballo. Si éste se mueve cuando usted inicia el proceso no lo obligue a volver al punto inicial. Muévase usted, acomodándose nuevamente según la posición del caballo. Una vez arriba del caballo intente colocar su peso de manera equilibrada.

3- Trotando

Si cuando el caballo inicia el trote o la caminata usted se siente inseguro, verifique lo siguiente: sus hombros deberán estar al mismo nivel que las orejas del animal; su cadera al mismo nivel que los talones y su espalda y hombros totalmente rectos.

4- Parando al caballo

Para detener la marcha del caballo debe combinar varias cosas. En primer lugar un sonido duro y claro de “woou”, acompañado de un estirón de la riendas hacia atrás junto con un fuerte movimiento de sus piernas sobre la silla de montar.

En todo caso recuerde que los caballos pueden ser como las personas, es decir, sus personalidades varían y unos son más gentiles que otros.